lunes, 1 de octubre de 2007

¿Por qué damos tanta importancia a lo que digan o piensen los demás de nosotros?




Este es un hecho cierto y evidente aunque haya personas que lo damos mas importancia que otras, pero generalizando, a todas nos importa lo que piensen de nosotros los demás y aún así sin que nos conozcan de nada.

Cuando por ejemplo tropezamos en la calle y nos caemos al suelo, en vez de preocuparnos de lo que nos ha pasado, lo primero que hacemos es mirar hacia un lado o hacia el otro para ver si alguien nos ha visto caer, y si es así solemos pasar vergüenza; en caso contrario, si nadie nos ha visto nos sentimos contentos aunque nos hayamos roto una pierna.

Cuando vamos a comprar a un comercio muchas veces nos salimos con algún producto que no íbamos a comprar porque el buen vendedor nos ha sabido engatusar si nos ha visto dudosos, para hacernos comprar su producto y porque no hemos sabido al final negarnos.

Cuando las personas de nuestro entorno nos halagan nos sentimos satisfechos porque nos damos cuenta de que tienen muy buen concepto de nosotros y eso nos hace agrandar como personas; en caso contrario, si hay alguien que nos dice lo que no le gusta de nosotros, nos sentimos más pequeños porque vemos que no nos aprueban al cien por cien.

Estos y otros muchos casos de la vida cotidiana son claros ejemplos de la realidad, a unos nos afectan más que a otros, pero sea el grado que sea, nos afecta a todos; y con esto quiero decir que tenemos que ir aprendiendo a darnos mas importancia por nosotros mismos sin que nos dejemos influenciar por lo que opinen los demás de nosotros, y sobre todo actuando, sin hacer daño a nadie, siempre según lo que nuestra conciencia nos transmita.

11 comentarios:

  1. Tienes razón, nos importa lo que los demás piense de nosotros porque somos seres "sociables" y eso no debemos cambiarlo.

    Juzgar y ser juzgados, elegir y ser elegidos, es parte de nuestro propio ser.

    Pero estoy de acuerdo contigo, hay que ser uno mismo, sin dejar de saber lo que los demás opinan, y sin dejar que esa opinión nos haga peores SINO MEJORES.

    Un beso

    ResponderEliminar
  2. Estoy de acuerdo con las dos, María y MAngeles, aunque pienso que damos tanta importancia a lo que dicen o piensan los demás por inseguridad personal y por falta de autoestima.

    Debemos querernos más y confiar en nuestro criterio...

    Besos de superación personal.

    ResponderEliminar
  3. ...pues yo, cuando me caigo, lo primero que miro es mi tobillo y luego, el bolsillo.
    Estupenda reflexión la tuya.

    ResponderEliminar
  4. Mangeles:

    Es una buena razón, la más importante, pienso yo, la que tú comentas, el que vivimos en sociedad, y, como tal debemos pensar en los demás, pero pienso que, siempre y cuando no nos olvidemos nunca de actuar tal y como somos cada uno.

    Un beso sociable.

    Leimonestar:

    Otra muy buena razón, es la que tú comentas de nuestra inseguridad y baja o falta autoestima, el que hace que muchas veces – pienso yo- nos sintamos inferior a otra persona porque no hemos llegado a alcanzar a “ser de profesión ...”, ya que nos basamos siempre en medir a las personas más que como tal, por su profesión.

    Un beso seguro.

    Alvargonzalo:

    Jajaja, ya veo que cuando tropiezas primero miras tus tobillos (¡¡sabes que son tan bonitos!!!... ¡¡¡hay que cuidarlos!!), y después dices que el bolsillo (por si salen disparadas las llaves y luego tienes que volver a rozar el suelo para agacharte a por ellas) jaja.

    Pues si te digo la verdad Alvargonzalo, yo no me doy cuenta de mi reacción cuando me he caído alguna vez (no me suelo caer nunca al suelo, sí alguna vez algún tropezón), porque paso talllllll vergüenza que no me preocupo de mí misma, si no de mirar a ver quién me ha visto caer jajaja.

    Muchas gracias por tus palabras.

    Un beso reflexivo.

    ResponderEliminar
  5. Totalmente de acuerdo contigo esta vez jajajaja. A todo el mundo nos gusta que nos alegren el oído, que nos digan lo maravillosos que somos pero, cuando se trata de criticarnos, de afearnos una conducta, no nos gusta tanto. Lo de salir de una tienda con algo que no te gusta demasiado claro que me ha pasado pero, espero que nunca más. No están las cosas para gastarte dinero en algo que no vas a usar nunca jajajaj.
    Y lo de caerse en la calle depende de la "hosti..." que te hayas dado, sólo me he caido una vez pero, fue imposible levantarme yo sola, hasta que vino un chaval a ayudarme. La vergüenza ni la sentí, pero el dolor ni te cuento, me hice una fisura en una costilla jajaja.
    En cualquier caso, deberíamos querernos muchísimo más. Saber agradecer los cumplidos, aprender de las críticas pero seguir siendo nosotr@s mism@s.
    Un beso

    ResponderEliminar
  6. ¿Porque tienen tanto exito los programas de videos? Por la gracia que hace ver determinadas situaciones, por lo morbosos que somos y por otra serie de razones que basicamente se resumen en ver la desgracia ajena.
    El ser humano, dicen los expertos, que por naturaleza, disfruta más con la desgracia ajena que con el bien propio. Pienso que llevan bastante razón y por llevar la contraria, intento evitar esa manera de actuar todo lo que puedo, aunque no siempre lo consiga.
    Creo que no nos viene mal darnos alguna sesión de autobendiciones (bendecir: 1. tr. Alabar, engrandecer, ensalzar.), siempre subiremos nuestra propia autoestima.

    Besos bendecidos.

    ResponderEliminar
  7. Ana:

    Jajaja al fin estás de acuerdo conmigo en algo jajaja pero no por eso voy a quererte más que conste ¿eh? que te sigo queriendo lo mismo, estés o no estés de acuerdo.

    Jajaja me río de la caída que tuviste si llego a estar a tu lado no hubiera podido levantarte de la risa que me hubiera entrado te hubiera que tenido que auxiliar otra persona (es broma cielo me río de cómo lo has contado, me ha hecho mucha gracia) pero díme ... ¿es cierto que te hiciste una fisura en una costilla?

    Así es Ana debemos de aprender de las críticas, ahí es donde pienso yo mucho más se aprende que de los cumplidos.

    Un beso caído.

    Qué razón tienes con lo de los programas o vídeos de partirte de risa con las caídas (precisamente el otro día estuve mirando vídeos para ponerlos aquí pero luego me volví atrás jaja), pero desde luego ... como somos, nos reímos siempre de la desgracia ajena y cuando nos toca a nosotros ¿qué?
    ayssss cuánto hemos de aprender, cada día un poco más por lo menos para intentar hacer el bien.

    Un beso de bien.

    ResponderEliminar
  8. Bernione:

    El texto que he puesto antes que éste, o lo que es lo mismo, el que vá después del de Ana, es para tí es que se me ha olvidado poner tu nombre (no me extraña a estas horas lo único que siento es necesidad de irme a dormir jaja) perdóname guapo.

    Te mando otro beso pero esta vez de perdón.

    ResponderEliminar
  9. No hay nada que perdonar, en todo caso lo imperdonable es estar aquí a esas horas teniendo sueño jajaja.
    Besos

    ResponderEliminar
  10. Jajjaja pues si corazón de verdad de la buena, iba tarde a trabajar y por correr me caí como una pato. Tuve que ir a casa a cambiarme entera porque encima llovía y me puse perdida. Fui a trabajar más tarde todavía y cuando llegué, como el dolor no se me pasaba fui al médico y me dijo que tenía una fisura en un costilla. Conclusión: A quien madruga Dios le ayuda.
    Besos

    ResponderEliminar
  11. Ana:

    Pues sí que fué mala pata ¿no crees? jaja, me río pero no es para ello. Espero que no nos pasen estas situaciones, y si nos pasan que sea leve la caída, aunque peores son otras caídas, las emocionales ¿no crees? esas a veces son mas dolorosas.

    Un abrazo pero bien "agarraita".

    ResponderEliminar

Tu opinión es importante. Muchas gracias.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...