miércoles, 12 de diciembre de 2007

"Paseo reflexivo"



Andando, con mi única compañía, voy por las calles de la ciudad, y
aunque, en realidad, no tengo tiempo para estar apreciando
detalladamente las cosas con las que me cruzo en mi paseo diario,
puesto que, simplemente, es un paseo obligado y para nada opcional,
quién me lleva todos los días a un mismo destino, por lo que, a pesar
de no poder disfrutar de ese paseo, tampoco siento la necesidad de estar
apreciando ni saboreando lo que voy viendo a mi alrededor.

El ver cómo esas madres llevan de la mano a sus hijos abrigados al
Colegio, a esos padres que van acelerados en sus coches a trabajar, a
esos jóvenes que van cargados con sus mochilas en las espaldas, a esas
personas ancianas que van a donde sólo bien pueden ir para la revisión
rutinaria de su salud, a esos perros que, atados con correas por sus
dueños, no pueden correr en libertad, a esos árboles que, pintados de
color blanco por la fría helada caída adornan el paisaje, a esas hojas
secas caídas que ensucian los suelos de las calles de la ciudad.

El sentir, no solamente a través de mi piel, el frío del mes de
Diciembre, sino a través de mis ojos, me hace no sentir necesidad de
estar apreciando detalles que me hacen enfriar la vista, por lo que,
prefiero seguir caminando sumergida en mis cálidos pensamientos.

5 comentarios:

  1. María:
    Aunque vayas con tus calidos pensamientos y estemos en el frío diciembre no debes dejar de apreciar ese color tostado en esas hojas que inundan las calles haciendo montañas por las que, seguro, de pequeña te encantaba saltar como si de un colchón se tratasen, a mi por lo menos si me gustaba (no se lo digas a nadie, pero si puedo, todavía lo hago jajaja) o esa diminuta gota de agua que cae del carambano que cuelga de una tubería o un arbol, de esos pajaros que, desafiando al frío, se siguen bañando en las fuentes o esos niños intentando arrancar un trozo de ese hielo para tirarselo, con cara de picaruelo, al primero que pille o... hay tantas cosas que disfrutar también así.

    Hoy un consejo que leí en un libro de fotografía: Cuando veas que tus fotos no te emocionan, encierrate en tu casa, o mejor en tu habitación, y empieza a apreciar de nuevo lo que tienes más cerca y que estas hart@ de ver. Haz todas las fotos que se te ocurran y volveras a apreciar lo que tienes lejos viendo la belleza de lo que tienes a tu lado.

    Besos con vista fotográfica.

    ResponderEliminar
  2. No tengo que añadir nada porque ya bernione lo ha dicho todo, jajajaja yo que te iba a decir lo de las hojas caidas secas que ensucian la ciudad jajajajajaja que mira bernione es de los míos ¿ves? "ese color tostado en esas hojas que inundan las calles haciendo montañas......" AL FINAL EL OTOÑO TE GUSTARÁ.
    Preciosa es todo broma son diferentes formas de ver las cosas, tu ves la suciedad de las hojas y berni y yo lo vemos de otra forma.
    La verdad es que yo cuando voy a trabajar no voy ni con mis cálidos pensamientos, sólo voy con el frío de diciembre metido en mis huesos, menuda compañía, el único cálido pensamiento es el de que me he tenido que levantar, joer con lo bien que estaba en la cama. Cachissss.
    María cielo una muy bonita entrada, de verdad y ahora sin bromas.
    Sigue así y no cambies nunca.
    Besitos de fin de otoño

    ResponderEliminar
  3. María… Las prisas, los nervios, el stres… No dejan disfrutar de cada cosa que hacemos. Sólo la reflexión, la paciencia, la calma.. nos dejan saborear, cualquier acto cotidiano, por insignificante que sea. Ir con frío por la calle con uno mismo de compañía, nos dice que deseamos ir abrigados por que nuestro cuerpo así lo quiere, deseas cobijarte. Los niños con sus mamás, cogidos de la mano, tapados, tal vez con una charla que hasta la hora de comer o hasta la tarde no se volverá a tener. Ver sus ojitos, sus cuerpecitos pequeños llenos de capas de ropa, para que no pasen frío, es una delicia. Los ancianos, que ya han vivido más que tu, tienen otra filosofía de vida, no tienen ninguna prisa, son adorables, pacientes, entrañables, cariñosos, tienen un montón de vivencias a sus espaldas y muy diferentes a las de hoy día. Me encanta escucharlos. Tienen la vida organizada y ellos disfrutan cada minuto. En eso los envidio, en sus dolores y enfermedades no, ya llegaran. Los árboles se ven tristes, sí, pero que bonito saber que están vivos, aunque como nosotros, por el frío cambia el aspecto, ellos no pueden abrigarse, pero lo sienten. Y esperan como nosotros al buen tiempo, para desbordar alegría. Ahora tenemos una estación para vivir nuestro interior. Por que ahí hace menos frío, nos apetece pensar, soñar en la primavera… etc. Pero a pesar de eso que precioso es observar los cambios, para sentirnos vivos.
    Un beso con calor y color

    ResponderEliminar
  4. Otra cosa para admirar con calma: los brillantes destellos de la luz del sol sobre los cristales de escarcha, algo que sólo se puede apreciar en contadas ocasiones ;-).

    Buscamos la transcendencia en los grandes actos sin recordar que la belleza más sublime está en las cosas pequeñas y, la mayoría de las veces, sólo es visible con los ojos del espíritu, allí donde llevas tu calidez ;-).

    Besos de rayos de sol.

    ResponderEliminar
  5. Bernione, Ana, Lola y Leimonestar:

    Deciros a los cuatro que cuando leí cada comentario vuestro me quedé sin palabras y que todavía no he sabido qué responderos por lo que me ha gustado lo que cada uno habéis aportado, y desde aquí os envio un fuerte abrazo para todos.

    Bernione:

    Hay veces que muchas cosas en la vida te impiden disfrutar de ese pequeño detalle, pero siempre se debe hacer un esfuerzo para seguir hacia adelante puesto que no hay otra cosa más grande que la VIDA, y hemos de intentar sacar siempre provecho de todo.

    El consejo de ese libro me ha gustado mucho. Gracias.

    Besos con vistas directas.

    Ana:

    Que nooooo jajajaaj que el otoño es para que todo el mundo caiga, no sólo caen las hojas jajaja.

    De todas formas ya poco queda para el invierno, mira por donde espero que nieve y así poder disfrutar de ese paisaje que la verdad me gusta mucho y pocas veces le veo.

    Besos pre-navideños.

    Lola:

    Siempre está bien reflexionar sobre los cambios, no sólo de las estaciones del año, sino de todo, y precisamente en el invierno es cuando más solemos reflexionar, por lo menos yo.

    Siempre debemos sacar lo bueno de cada circunstancia.

    Besos reflexionados.

    Leimonestar:

    Nunca pude apreciar ese detalle, y hay cosas muy bonitas a nuestro alredor que son tan minúsculas que a veces, no nos damos cuenta de ellas, todas deben de ser apreciables a nuestros ojos.

    Besos vistos.

    ResponderEliminar

Tu opinión es importante. Muchas gracias.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...