Cuando veo que, alguna persona, durante años, lleva postrada en la cama con aparatos artificiales, con llagas en su cuerpo, sufriendo, sin conocimiento, viviendo como un autentico vegetal, me recorre un escalofrío por todo mi cuerpo de la cabeza a los piés, incluso, he llegado a pensar... si yo estuviera en esa situación no me gustaría vivir estando muerta en vida, no ya por mí misma, sino más que nada por mis seres queridos, el hecho de tener que encadenar a mi hija a mi enfermedad, es algo que, sólo de pensarlo, me aterra.
Cuando se sabe que no existe progreso en la enfermedad, ni cura, ni avance, sino por el contrario, que cada vez que pasa el tiempo la enfermedad va empeorando, que la persona enferma sufre con su dolor, que su vida es, cada día, una agonía, y también, para los que están alrededor... ¿para qué alagar esa agonía en vida? ¿no es mejor morir dignamente y que el alma descanse en paz?






