11 octubre 2011

¿Quién no ha metido "la pata" alguna vez?


Al hablar suele ser fácil meter "la pata", pero y ... ¿quién no la ha metido alguna vez en su vida? algunas veces hablamos de manera impulsiva, y, aunque lo hagamos sin maldad, al no pensar bien lo que estamos diciendo, no nos damos cuenta de que podemos hacer daño a quién van dirigidas nuestras palabras.

Lo cierto es que, antes de que se escapen las palabras de nuestra boca, deberíamos pensarlas bien, ya que hay muchas maneras de decir las cosas y a su debido tiempo, sobre todo, con palabras que sean prudentes y respetuosas, que no hagan daño, pero también, es cierto, que deberíamos aprender a  callar cuando sea necesario.

Todos sabemos que no es lo mismo hablar de manera constructiva  que destructiva, cuando lo hacemos de manera constructiva, actuamos positivamente porque se habla desde la sinceridad, y transparencia, sobre lo que uno cree o piensa, aunque no guste a quiénes vayan dirigidas las palabras; caso contrario, si se hace con palabras destructivas, las mismas pueden herir como si se trataran de un cuchillo, por lo que para ello, sería conveniente callar.

Reconozco que yo soy una persona impulsiva, directa y sincera, que algunas veces, no pienso las cosas cuando las digo, y que, aunque las diga de bueva fe, también puedo hacer daño, porque el interlocutor lo que quiere es que le diga lo que le gustaría escuchar y no lo que yo le estoy diciendo.

En cambio, otras veces, actúo de diferente manera, con personas donde no existe la más mínima confianza, y que aunque mis palabras están a punto de salir de mi boca, me reprimo, prefiriendo la prudencia y el silencio, por no saber cómo pudieran reaccionar los demás.





91 comentarios:

Montserrat Llagostera Vilaró dijo...

Hola Maria:
Yo soy muy habladora, pero una vez leí un escrito que dice que "Dios nos dió dos oídos para escuchar y una boca para hablar".
De todas maneras si lo que se dice es de buena fe, no hay porque sentirse culpable, aunque yo soy de las que luego me arrepiento de no haber pensado ol que he dicho.
Perdona si he metido la pata con este comentario.
Besos, Montserrat

Luismi dijo...

Pienso que debemos ser libres para decir lo que realmente pensamos. Lo importante, es el fondo aunque en ocasiones nos equivoquemos en las formas. Es tarea del escuchante o el lector discernir con qué sentido se dicen las cosas.
¡Joer, qué filosofico me encuentro a estas horas! ¿Ves? Tenía que decir lo que pienso.

Besos

TORO SALVAJE dijo...

Cada vez meto menos la pata porque apenas hablo.
Como no me interesan los chismes ni las mentiras disfrazadas de verdad con las que los humanos pasan los días no tengo problemas de ese tipo.

Besos.

MAJECARMU dijo...

María,es importante que la palabra salga con buena voluntad,lúcida y transparente.Cuando no es así,es mejor callar.
Estoy de acuerdo contigo,si no conocemos a los demás,la prudencia debe imperar siempre.Por tanto hemos de ser conscientes de la claridad de nuestro interior y también conscientes de con quién tratamos,si hay confianza o no la hay.
Todos hemos cometido errores,lo importante es aprender,disculparse y seguir compartiendo la vida.
Mi felicitación y mi abrazo por tu reflexión.
M.Jesús

Silvia dijo...

AMIGA:MUY BUENA ENTRADA..
SERA CUESTION DE TENERLO EN CUENTA.
BESOTES♥
SILVIA CLOUD

Amelia dijo...

María creo que las que somos de naturaleza impulsiva, directas y que aman la verdad pues es la madurez la que te da ese punto de medida y de control.
Yo soy rápida de razonamiento y las pillo al vuelo y a veces me es imposible controlarme puesto que veo la intención y me es dificil no zanjar el tema con un buen "tajo". También he de confesar que esa forma de ser esta en estado latente y me muerdo mucho la lengua puesto que para mí la familia es primordial y con esta forma de ser pues hay gente que se siente ofendida y yo no deseo eso, por el bien de la convivencia.

Pero me dá rabia que yo me tenga que morder la lengua por gente que las tira con bala y si contestas como se merecen se sientes megaofendidos.

"Lo que no quieras para tí no lo quieras para nadie".

UN beso y muy buena entrada María.

David dijo...

De todas maneras no es lo mismo que yo meta la pata porque solo afecta a una persona o a mí mismo.
A que la pata la meta un señor que habla para mil personas que puede influir en la manera de pensar de esas mil personas y sobre todo cuando después de humillar a dos comunidades, ni siquiera se digna a pedir perdón.

Pero bueno allá cada cual, lo que me jode es que esta persona me ha defraudado personalmente.

Sweet dijo...

La pata?
La pata, la pierna, el torax y la cabeza entera, jajajaja.

El asunto está en no cometer el mismo error dos veces, saber pedir disculpas y hacerlo mejor en adelante, no?

Besos, María.
Buen miércoles!

Emilio Manuel dijo...

Quién diga que no ha metido nunca la pata, miente como un bellaco o es mudo o cojo de nacimiento.
Yo la he metido cientos y cientos de veces, unas de forma intencionada otras sin darme cuenta, pero lo que hay que saber es disculparse y pedir perdón, algo que cuesta mucho hacerlo.

Abrazos.

Marilyn Recio dijo...

Muy buena entrada, invita a la reflexión. Pienso que el respeto guarda respeto, si tenemos consideración y respeto hacia los demás es difíicil meter la pata, en este sentido. Un abraXo

ion-laos dijo...

Creo que me pierde el impulso. Va a ser cuestión de mirarse el ego y ponerle un esparadrapo para que esté callao y a la mente parlanchina un tapón de corcho de los gordos.

Buena entrada para reflexionar.

Besotes María.

Fernando López Fernández dijo...

Equivocarse es fácil. Y con la palabra más. Solo el tiempo nos enseña a disminuir esos errores.
Un beso

Mandalas, Espacio Abierto dijo...

Hola María

He metido la pata en mucas ocasiones y mucho me temo, que continuaré haciéndolo. También soy bastante impulsiva y muchas veces primero hablo y luego pienso. Voy aprendiendo, intento no herir a nadie y siempre desde el respeto a los demás y a una misma.

Besotes.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

¿Solo una vez? Lo que más me duele son esas cosas que se dicen en un enfado y de las que te arrepientes pronto.
Por eso, hay que ser muy prudente con las palabras.
Besos.

Jota Ele dijo...

Todas las personas que hablamos metemos la pata alguna vez que otra.

Mi padre siempre solía decir que, cuando Dios nos ha dado dos orejas y una sola boca, será por algo. Se debe escuchar el doble de o que se habla.

Al mismo tiempo, suele haber un error al interpretar que quien domina una conversación es quien habla., cuando es todo lo contrario. Cualquier conversación la domina quien escucha.

Últimamente, con mi ataque de ciática, prefiero no meter la pata en ningún lado.

No vaya a ser que...

Besos, María.

*Luna de Medianoche dijo...

Hola coraozn muy cierto yo tambien tendria a veces que oensar las palabras antes de decirlas
un beso

andré de ártabro dijo...

Hoy me voy a ir por lo "proverbial"
"Una imprudente palabra , nuestra ruina aveces labra""claro que "gallo que no canta , algo tiene en la garganta"Aunque lo mejor es "pensarlo que se dice antes de decir lo que se piensa" Y aún asi ¡¡solo no hierra el que calla!!.
Un beso

César Sempere dijo...

Desde mi punto de vista, la verdad siempre por delante. Puede que duela, pero más duelen las verdades a medias que luegon se transforman en cuchillos desgarradores.

Un beso,

Ojosnegros dijo...

A mí me pareces un encanto y no te lo digo para dorar la píldora.
Eres un buen ejemplo en dulzura y educación.
Un abrazo.

chus dijo...

Maria yo en mi trajo si no hablaba no cobraba, tengo la suerte de la vuelta mu7y6 rapido p0ero me gusta mirar a los ojos, mi problema real es virtual. EXPLICO DETRAS DE UNA PANTALLA PIDO PERDON CONTINUO. MI INTENCION ES BUENA PERO QUI LO LEE PUEDE MAL INTERP0RETAR. UN ABRAZO

Lore dijo...

Mas de una vez María, precisamente por la dichosa impulsibilidad en más de una ocasiones, seguro.
Entra dentro del juego y de la condición humana. Unas veces por desconocimiento o ignorancia y otras por tonta, ingenua, confiada, etc...
Muchísimas veces tengo que contar hasta cien, ante cualquier cosa que me parece injusta,porque me lanzo como un obús, en más de una ocasión he salido escaldadísima.

Peroa pesar de todo yo me siento contenta precisamente por mi impulsibilidad, porque siempre decimos lo que sentimos.

Muchos besos cielo.

Caroll dijo...

Tienes toda la razon al decir que al hablar solemos meter la pata, claro, cuando se habla de manera impulsiva, y se puede hacer tanto, tanto daño... pero tambien pienso que la impulsividad no es una excusa... yo soy impulsiva y aprendi a controlar esa impulsividad con el tiempo, gracias a mi madurez y a mis ganas de no hacerle daño a nadie..

Un abrazo :)

Jose dijo...

El que habla mucho yerra bastante y como soy muy hablador la he metido algunas veces.

Saludos

Asun dijo...

Yo supongo que la habré metido más veces de las que soy consciente.

Me pasa un poco como a ti, que a veces soy demasiado impulsiva y digo lo que no debía, lo que no quería o no de la mejor forma; y otras me muerdo la lengua y callo.

De todas formas, no creo que uno haga daño cuando dice algo que no es lo que al interlocutor le gustaría escuchar. Ahí, creo que es el interlocutor el que tiene un problema, y yo no tengo por qué hacerme cargo de lo que no es mío. No soy yo quien hago daño, sino que es cómo lo vive él.

Espero no haber metido la pata esta vez. :))

Un beso, María

Balovega dijo...

Buenas noches..

Soy persona mas bien callada y observadora, aunque estoy segura que más de una vez he metido la pata, así es el humano..

Un besote de buen día de la Hispanidad y bellos sueños

Gabriela Maiorano dijo...

Hola María!! Quién no metió la pata alguna vez!! Se dice que "somos dueños de nuestro silencio y esclavos de nuestras palabras". Trato de no ser destructiva porque no me gusta herir a los demás, prefiero el silencio.
Un beso enorme

MariluzGH dijo...

Yo soy más de escuchar que de hablar... pero sí que he metipo el patón más de muchas veces :) procuro rectificar siempre ¡claro!... pero se crean situaciones difíciles de solventar. Eso ocurre cara a cara ¡imagina a través de una pantalla! :(

buen tema de reflexión guapísima, como siempre

un abrazo festivo

Fiaris dijo...

Se tendra mas cuidado desde ahora,abrazo.

arisenag dijo...

Al igual que tú.. soy muy impulsiva.. y estoy segura que he dañado más de una vez a quien no tenía intención .. Con el paso de los años esa impulsividad ha ido disminuyendo.. y es algo de lo que me alegro .. El mayor problema reside en que soy muy sincera ( tal vez demasiado ) y eso es lo que tantas veces me ha impedido cerrar la boca...

Me gusta mucho tu manera de expresar las cosas .. y te dejo un enorme abrazo.

J.Lorente dijo...

Lo que no hay que confundir es la Indiscreción con la Sinceridad, que en nombre de esta última, hay muchos que dicen lo que no deben... Aún sabiéndolo.

Por otra parte, no siempre es fácil medir las palabras y, con frecuencia, se mete la pata. Pero es perdonable siempre que no sea con mala intención.

Un Beso Sincero, María.

Steki dijo...

Yo he metido la pata muchas veces pero se ve que estoy aprendiendo. Ya ni me acuerdo!
Un besito para ti, María.

La Zarzamora dijo...

Muchas veces la he metido.
Pero de todo se aprende...
Besos, María.

Noelplebeyo dijo...

el que tiene boca , se equivoca

de todas maneras no me fío de quien no dice nada, y piensa todo

ANTONIO CAMPILLO dijo...

Ser "impulsiva, directa y sincera", cualidades siempre loables en un ser humano, tiene como contrapartida el reconocimiento de lo que expresas en su llana totalidad.
A veces, sólo a veces, aquellos que no poseen estas cualidades, introvertidos, incomprendidos e incomprensibles, suelen malinterpretar lo recto, lo llano, lo alegre, lo amistoso.
La prudencia y la sinceridad son dos cualidades compatibles.
Es una suerte que seas "...impulsiva, directa y sincera...".

Un inmensa abrazo, María.

María dijo...

Naturalmente MARIETA, no hay nadie que se libre de meter la pata en ninguno de los aspectos de la vida y por tanto en la manera en la que nos expresamos también.


Se mete la pata tanto por acción, como por omisión.
Me refiero que tan malo es como tú comentas el exceso de violencia verbal, la falta de tacto, de oportunidad y el no saber decir las cosas o porque no nos corresponde o porque no sabemos empatizar con la persona con la que hablamos o por no saber decir lo que debemos en el momentos en el que debemos, es decir, a veces los silencios también meten la pata.



Yo soy muy impulsiva, absolutamente sincera y más clara que le agua jajaja eso no significa que no ponga todo el cuidado en intentar decir las cosas de forma que no molesten, suave e intentando que aun cuando lo que a veces debo decir no quiera ser escuchado, trasmita el mensaje de la mejor forma. A pesar de todo en mil ocasiones lo hago fatal... en mi caso casi siempre por exceso y casi siempre porque aun queriéndolo, es imposible acertar siempre, ni en la forma de expresarnos ni en casi nada.


Un beso grandísimo preciosa, que pases un buen día de la hispanidad y que brille un sol tan bonito como el que estoy viendo ahora mismo aquí....cuando esté en la playa ( me voy en un ratito) te reservaré un poquito de sabor y olor de mar, para ti... a ver si te llega:-)


Muaaaaaaaaaaaaakss a miles mi querida MARIETA.




Disfruta mucho del día cielo.

Juan Navarro dijo...

Dios metió la pata: hizo el mundo y fíjate lo que le salió. Yo meto la pata, quizá porque soy hijo de dios. El día que sea perfecto...

Chelo dijo...

He metido la pata muchas veces y ultimamente más, pues me dicen que me he tomado el suero de la verdad y que no me callo una ...y a veces eso no gusta.
Eso si, siempre pido disculpas.
De todas formas habrá que reflexionar
Un abrazo.

MAYTE dijo...

Me gusta hablar y dar mi opinión, así que he metido muchas veces la pata, pero es que somos humanos y tenemos derecho a equivocarnos, lo importante es saber que se metió la pata y rectificarlo.

Un beso.

Amig@mi@ dijo...

Ups, por supuesto, María. Soy tan impulsiva como tú y claro, a veces es inevitable. Estoy ahora mismo acordandome de una vez... Jaja, qué apuro.
No lo cuento que se haría muy largo.
Un besote

Rosa Mª dijo...

María, te felicito por tan buena reflexión.
Yo, que soy maestra, muchísimas veces meto la pata, cosa que intento corregirme cada nueva vez que hablo.
Reflexiono mucho sobre ello, y eso me hace recapacitar muchísimo y dirigirme de distinta manera.
Muchos besos. Rosa.

Salva dijo...

Procura que tus palabras sean tan dulces como la miel; por si algún día tienes que tragartelas...
Feliz dia del Pilar Maria.
Un besote.

laura dijo...

gracias maria,la entrada buenísima,saludos

Cosillas y Cosejas dijo...

Uff, yo suelo meter bastante la pata cuando hablo. A mi impulsividad se suman el miedo a meter la pata precisamente y lo poco bien que se me da hablar así que me cuesta bastante expresar correctamente muchas veces lo que quiero decir.
Suerte que se me da algo mejor escribir y cuando lo hago tengo tiempo de leer, releer y cambiar lo que no es correcto antes de soltarlo.
Besos

Juan Dianes dijo...

Me ha recordado esta entrada las varias clases de sinceridad de las que hablaba Gurdjieff. Hay veces que la sinceridad puede hacer un gran daño innecesario y otras que es el mejor remedio para la persona que queremos ayudar. En fin es un tema en el que la sensibilidad interior y la capacidad de discernir (cosas que no pueden ser transmitidas a quien no las tiene) son las que nos dicen en cada momento cómo actuar.

Por otra parte Gurdjieff dice que debido a nuestros condicionamientos adquiridos en la vida en general y entre ellos los de la educación, la mayoría de nosotros vive una vida mecánica y ordinaria.

Inconscientes de nuestro potencial real que es nuestra esencia o alma, nos pasamos la vida identificados con la personalidad, con la imagen creada de nosotros mismos. De resultas de esto, cualquier pensamiento, sensación, sueño o emoción que captura nuestra atención en un determinado momento nos hace reaccionar totalmente identificados con él y cometer grandes errores.

Vivimos la ilusión de ser los maestros de nuestras vidas cuando en realidad somos los esclavos de los impulsos que nos llegan de nuestro cuerpo y de los estímulos de la realidad circundante que los disparan.

De esta forma no somos conscientes de nuestra fragmentación interna, de nuestra carencia de voluntad y elección como resultado de dicha fragmentación.

Profundo e importante tema.

Un abrazo, María.

Jose Vte. dijo...

Estas palabras que escribes en la entrada me suenan y mucho. Yo también soy muy impulsivo y añadiría que vehemente, y a veces he lamentado llamar las cosas demasiado por su nombre.

Supongo que los años también enseñan a actuar con algo más de mesura y a hablar con cautela.

Un abrazo

Yulia dijo...

Aunque pienso muchas veces lo que voy a decir suelo equivocarme y por ser sincera e metido la pata muchas veces, pero la edad te hace ser menos impulsiva y como de los errores se aprende, me queda ese consuelo.
Es bueno equivocarse y reconocerlo y de momento yo reconozco mis errores y los enmiendo.
saludos

José Antonio del Pozo dijo...

lo que cuenta es la intención, saber rectificar cuando toca, pero no hablar por no pecar tampoco es plan.
saludos blogueros

juan antonio dijo...

Si es cierto que podemos precipitarnos. Lo mejor pensar lo que uno dice o mejor callar. El que calla, otorga.
Un abrazo.

Ricardo Miñana dijo...

De las meteduras de pata, vamos aprendiendo en la vida,
nadie es perfecto.
feliz semana.

Isa Ramos dijo...

Hola María, muy fuerte la foto. Me transmite que algunas mujeres tienes la boca cosida por la falta de libertad que aun tienen. Por el abuso y maltrato de quienes dicen quererlas. Pero este no es tema, y vamos a la cuestión de tu texto, por cierto muy bien plasmado.

Es cierto que alguna vez yo misma he dicho algo a una persona pensando que no se molestaría, y la verdad, parece que la causé un daño tremendo.

No podemos decir lo que pensamos, aunque lo digamos de buena fe y sin ninguna malicia de ofender a nadie.

Pero a veces las palabras son mal interpretadas y podemos causar mucho daño.

Las palabras que hacen daño, son como pequeñas heridas, que aun pidiendo perdón por lo desafortunado de decirla, están ahí, no se las lleva el viento como pensamos. Queda una herida en el corazón de la persona que hemos ofendido, sin saber que podríamos hacerlo.
Yo ahora procuro no ofender a nadie, mido muchos mis palabras.
Esto no quiere decir que alguna ocasión vuelva a cometer algún error. El hombre (mujer) es el animal que tropieza 3 veces con la misma piedra.
Saludos y un abrazo

latrís dijo...

Muy cierto María.
Yo, experta en meteduras de patas de esas, mi impulsividad.... Pero mi arrepentimiento me permite pedir perdón
Un besote

Rayén dijo...

Así es: somos dueños de lo que callamos y esclavos de lo que decimos.

Te dejo mis cariños.Un abrazo.

Gamar dijo...

Yo soy especialista en metidas de pata.
Ya no me sorprende.

Migue dijo...

Hola María, los únicos que pueden no meter la pata hablando serían los mudos,o los que hablan poquísimo.Por más que pongamos toda nuestra buena intención,la persona que está del otro lado escuchando,puede estar de mal ánimo o interpretarse mal aquello que queremos decirle.

Tú eres muy dulce y respetuosa, es cierto que a veces impulsiva,(somos varios) pero no dudo que lo que dices lo haces de buena fe. Entre amigos que se conocen desde tiempo,formando una amistad verdadera,no puede tomarse a mal lo que el otro dijo.Simplemente se conversa y se aclara.

Aún las personas que hablen siempre de manera constructiva, pueden tener un mal día en el momento de hablar, por algo que les saca de quicio. No soy de meter "la pata" comúnmente,pero sin duda me ha pasado más de una vez.Tan solo si tomo conciencia,o me lo hacen notar pido disculpas.
Es una buena reflexión la que has traído.
Un beso,amiga.

David C. dijo...

todos. nadie es perfecto.

ANTIQVA dijo...

Bueno, amiga, es cosa sabida... Al que este libre de faltas, que le tiren la primera piedra...

No seré yo, desde luego...

Un abrazo, Maria

anonimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
JOAQUIN DOLDAN dijo...

y a veces metemos la pata por hacer las cosas bien

Anna Jorba Ricart dijo...

María...y más de una y de dos veces...

Se tiene el riesgo de meter la pata si no se piensa y se habla con prudencia.
Haces una buena reflexión para que pensemos en ello.
Deseo que sigas bien.

Danisa dijo...

Yo comparto lo que dices, porque soy muy impulsiva, y muchas veces digo lo que pienso aunque eso luego me traiga problemas.
Muchas veces la gente quiere que le digas lo que quiere escuchar y nada mas, no me gusta mentir, y trato de decir las cosas de la mejor manera tratando de no ofender... solo que a muchos no les gusta que les digan las verdades.
Un beso guapa ^^ muy linda reflexión

ArteDeAmar dijo...

Meter la pata no es tanto, pero meter las dos patas jiji es demasiado.
Me caracterizo por no tener filtro, lo que pienso lo digo y ante eso, digo... No me pidan opinion o no me conversen lo que saben pudiera opinar, porque lo hare como siente mi corazon , para sorpresa mas de una persona me ha dicho, si no me amaras no me dirias lo que estas diciendo, si me dices eso es porque se que me amas, otros callarian.
Me ha gustado lo que escribes Maria, invita a reflexionar.
Tengo que que seguirte para continuar leyendote ;-) Besitos de Arte

Franziska dijo...

Todos nos hemos visto ante ese dilema. Desde luego las personas que somos aficionadas a hablar, a dar muchas explicaciones, a veces no nos damos mucha cuenta de todo lo que estamos soltando pero, también es cierto, que cuando no usamos un tono imperioso con el que parece que estamos diciendo, eo es una tontería, aunque usemos palabras educadas, el tono con el que hablamos dice mucho más que nuestras palabras.

Buen tema, como siempre, querida amiga. Un abrazo de Franzisla

Perol y Mortero dijo...

Todos hemos metido la pata alguna vez, al menos yo. Ya sabemos que errar es de sabios.

En cierta medida me pasa como a ti, tengo los dos puntos opuestos.

Un abrazo

Javier dijo...

Los que somos impulsivos, y yo lo soy, debemos saber pedir perdón...

Un beso

laura dijo...

muchas veces por el impulso decimos cosas que despues en frio nos arrepentimos pero dicha se queda,pero de esas cosas se aprende,y ya una se piensa las cosas antes de hablar saludos

Liliana G. dijo...

Soy impulsiva y apasionada en todo, en lo que digo, en lo que hago y en lo que siento. También soy muy honesta, y me cuesta Dios y ayuda decir una "mentira piadosa" para no herir.
Yo creo, querida María, que es cuestión de temperamento. Admiro sinceramente a la gente que es diplomática para todo, a veces puedo serlo, pero no siempre :)

Besazos, amorosa.

Mariano dijo...

ya que estoy por aquí, comento este que me ha tocado la fibra. Yo soy visceral e impulsivo, digo lo que pienso pero a veces no pienso lo que digo. No soy de los que bailan el agua y doran la píldora.Por eso pienso que muchas veces hay que estar callado y no involucrarse, y debe de ser la edad pero lo estoy consiguiendo.
Un saludo

JLMON dijo...

Los errores son bien recibidos, son el inicio del buen camino
saludos

Lía dijo...

Si te digo María que yo cada vez tengo menos ganas de hablar..(debe ser la edad! ;) en serio, hay días en los que creo que podría vivir perfectamente sin gastar la voz.

Pero sí, todos en algún momento hemos metido la pata hasta la ingle y más allá, desde luego. Yo soy impulsiva (y visceral, mal que me pese)...aunque cada vez voy midiendo más el derrame verbal, sobre todo intento no soltar a bocajarro aquello que de antemano sé que puede herir "a mal", porque a veces viene bien un golpe de palabritas para que alguien (yo misma también) reaccione. Y por otro lado quedarse las cosas dentro crea metástasis, yo no puedo, tarde o temprano las escupo como una bola de pelos (igual que los gatos! ;)

Me ha parecido muy interesante tu entrada, preciosa, nos invita a la reflexión..

Un besito

Manrique dijo...

Por regla general de una forma o de otra todos metemos la pata,o actuamos de una forma incorrecta.
Un dicho latino dice;"Si te callaras,permanecerás filósofo"No se trata de que estemos callado, si no que lo poco que hablemos sea el lenguaje apropiado."No sé quién ha dicho que el gran talento no consiste precisamente en saber lo que se ha de decir,sino en saber lo que se ha de callar".(Mariano José de Larra)
Saludos

María dijo...

Yo también quiero dejarte un besazo inmenso preciosa.
Creo que no meto la pata, si te dejo el tema que he dejado esta mañana en le blog... creo que a ti, siendo como yo, una romántica en el más amplio sentido de la palabra te gustará...

¿A QUE SÍ?:-)


Jjajaja bueno si es no, no pasa nada ¿eh, cielo? :-)



¡¡MUY FELIZ FINDE PRECIOSA!!


Mil besos bonita.

pedrojescritor dijo...

Es un tema delicado, yo aveces digo cosas terribles y no soy consciente de ello hasta que ya las he dicho... eso que hay que pensar antes de hablar es cierto, pero aveces como no has pensado en que tienes que pensar se te olvida y la cagas... vaya lío jeje
Besos.

Maruxela dijo...

Muchas personas no tiran con la lengua, actuan a tus espaldas y te cortan el paso en lo que pueden.Luego las veo que ellas , están en todos los ajos y valorándose mas que nadie.No me considero ni mas ni menos que idual a los demás. Cuando me canso de ver faenas sucias a mis espaldas, es cuando mi boca irónicamente les devuelve los piropos.

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

!Ay María! Aquel que diga que no ha pecado, que tire la primera piedra.
No sería humano, así acepto con humildad cuando meto la pata.
Santa noche
Con ternura
Sor.Cecilia

Ladys Maza Santoya dijo...

Así me la he pasado toda la vida..
Un saludo

valentina dijo...

Si me pongo a pensar lo que tengo que decir responderia o daria mi opinión a los dos años...Pienso que es mejor decir lo que se piensa,porque si te pones a pensar que se pùede decir o no delante de segun quien,ya no estas diciendo lo que en realidad quieres decir...a mi me han pedido perdon muchas veces por tratar algun tema que ya sabes puedo ser mas sensible, pero de verdad que no hace falta pedirlo porque a mi me gusta que las personas sean tal cual son y respeto la opinion de cadsa quien.
Tambien he metido la pata varias veces pero se siente es lo que pensaba y prefiero ser yo misma que inventarme u ocultar mis verdaderos pensamientos y ademas tambien está el que paras unas personas el blanco sea de otro color...me he explicado? bueno...que se le va a hacer...es que no le doy muchas vueltas a lo que pienso...lo pienso , lo digo y punto,jajajaja.
Eso si... yo no soy de hablar de forma destructiva , siempre disculpo a todo el mundo pensando que en verdad no son así sino que le hemos interpretado mal...Ainss Maria!!Como nos complicamos la vida...si vieras de lo que me entero en las visitas como delegada...esta muy mal el mundo,eh?...He llegado a la conclusion que el personal esta muy falto de Sexo!

MIL BESAZOS PRECIOSA

tia elsa dijo...

A mi me pasa que cuando me enojo digo cosas hirientes que en realidad no siento, es de pura calentura, después me arrepiento pero debo cambiar ese defecto tan feo. sobre todo me pasa con quienes más amo y tengo confianza. Besos y gracias por hacernos reflexionar. Tía Elsa.

Adrián J. Messina dijo...

Pues mira María, suelo pensar que con sinceridad se afianzan las personas. El impulso puede ser un defecto, sólo es cuestión de regularlo en base a la confianza que nos dan y la que tenemos nosotros para lanzar nuestra impulsividad.
Es mucho más lastimoso reprimirse que ser impulsivo, el silencio hace aún más daño.

Un abrazo.

Miguel dijo...

Pues sí. La pata la metemos más veces de las que parece. Y es que como dice el refrán: Quien tiene boca se equivoca. Y otro: En boca cerrada no entran moscas.
La prudencia, en este caso, sería el único antídoto para eso.

Besos.

Marina dijo...

Mañana meteré la pata, fuertemente y a conciencia...y sin embargo no puedo hacer otra cosa.
...Por eso me duele la cabeza.

Besos cielo.

Olga i Carles (http://bellesaharmonia.blogspot.com dijo...

Si no hay nada bueno que decir es mejor siempre callar.
Pocas palabras en buen momento es signo de sabiduría.
Lo más difícil de la humanidad es aprender del silencio.



Besos.

Marina Fligueira dijo...

¡Hola María!

Es una interesante entrada esta.
Yo no soy muy charlatana, me considero prudente, tengo que pensar bien lo que digo, ¡igual que lo que escribo!
Alguna vez me han herido con una palabra, y yo no tengo ese papillo, o sea, en la punta de la lengua la frase adeuda para contestar en ese instante, luego me digo a mí misma, ¡pero que tanta soy! ¿Porque no me salió esta respuesta? ¿En el momento? Tardo en reaccionar.
Te diré amiga, que soy incapaz de herir a nadie. Por lo menos conscientemente. Suelo pensar mucho lo que digo.
Te dejo mi agradecimiento y mi estima. Se muy -muy feliz. Besos. MARINA.

Sheol13 dijo...

Hay quienes dicen que no lo han hecho ¿pero quien les cree? A veces hay que dejarte llevar por los impulsos, pero solo a veces no hay que abusar pero tampoco encerrar lo que de verdad quieres hacer o decir aun no siendo lo correcto. Un abrazo.

María dijo...


Muchas veces no queremos escuchar lo que nos están diciendo, sino todo lo contrario, pero debemos tener claro que lo mejor, es siempre ir con la verdad por delante y con sinceridad, aunque cuando es así, algunas veces, no nos gusta que nos digan la verdad, pero bien es cierto que la misma se puede decir de muchas maneras distintas.

Muchas gracias por vuestras reflexiones, cada una, desde vuestra mirada.

Un beso.

Belkis dijo...

Creo que el silencio sólo hay que romperlo si es para mejorarlo. Se puede aconsejar, se puede recriminar, se puede discrepar, lo que hay que cuidar es la forma, de manera que nuestras palabras no dañen.
Un abrazo María.

Myriam dijo...

Meter la pata, la metemos siempre.... Si te contara.....

Rectificar y pedir perdón, es de sabios.

Besos

Myriam dijo...

Y tienes razón en que en un momento de enfado, vale más tomarse un tiempo y no largar improperios o palabras hirientes de las cuales, nos arrepentiremos siempre, porque una vez que se dice algo, ya está dicho y el mal, hecho.

Maruxela dijo...

Si tengo que pedir perdón, prefiero hacerlo , cara a cara, con la persona interesada y en privado.Nada de teléfonos

María dijo...

BELKIS, MYRIAM, MARUXELA: Muchas gracias por vuestras opiniones. Un beso.

José Francisco dijo...

Bueno….ya hemos llegado…..no será porque no me has dejado ninguna pista ¡¡¡¡ jajajajaja, un poco más y solo te falta ponerme el plano del tesoro……..en fin que me parece muy requetebién el curso …casi un discurso que nos ofreces sobre las meteduras de pata…de lengua…de pensamiento….jejejeje, así que te llamas María….guauuu..además veo que compartes alguna amistad…quiero decir común…de internet…bueno en mi caso de algo más……..pues solo por eso te salvas…eahhh…cachis la mar..la me has liado en el blog..jajaja….joder…joder…con poner una sola te habría bastado mujer ¡¡¡¡¡¡¡
Perdón …no lo he dicho…pero se sobreentiende…..ha sido un placer conocerte María….anda..no te enfades por lo que te envié……si es zoy mu tooooonto......
Ta luego

María dijo...

JOSÉ FRANCISCO: Ya te he dejado aclarado por email, que yo no hice nada, que son cosas que pasan en bloguer que salen enlaces debajo de las entradas, y que puedes desactivarlo desde la configuración de tu blog. Me alegro que tengamos amistades en común, porque además, me resultas muy simpático. Un beso.