La entrevistada de esta semana es Océano Mar, autora del blog "Lo primero es mi nombre", un bello rincón donde puedes encontrar el arte de sus bellas pinturas con la transparencia de sus sentimientos y pensamientos que nos invitan a la reflexión. Para ir a su blog deberéis clikar aquí: "Lo primero es mi nombre". - Hola, Océano Mar, ¿cómo te definirías en tres palabras?
Afortunada, hipersensible (para bien y para mal), soñadora... o loca... ya no me importa (sonrisa). Superviviente, si me permites excederme.
- ¿Qué recuerdos tienes de tu infancia?
Una concha turquesa y suave, el sol del domingo entrando por la ventana, la niña Mar jugando sobre la cama de sus padres, desde allí veía una noria inventada que giraba recortada contra el cielo luminoso y escuchaba la música del afilador de cuchillos. Nunca la olvidé aunque no recuerde sus notas. Con la luz de aquellas ventanas querría quedarme siempre. Me encantaría poder volver durante algunos segundos a sentirme igual que aquella niña, sólo unos segundos y sonreír.
- ¿Cómo estás viviendo la crisis?
Mal. Muy mal. No me falta ni me sobra nada pero no puedo evitar sentir como la crisis sobre todo y ante todo es social, humana. Nosotros estamos fallando y con nosotros una estructura insostenible cuya caída, que temo más inminente que menos, me aterra.
- ¿Echas de menos algo?
La confianza en el ser humano, en la especie. Nunca he cesado de buscarla, de buscar motivos a los que agarrarme para creer que podemos hacer algo mejor, pero lamentablemente siempre me acabo decepcionando. Claro que creo en las personas buenas y nobles, afortunadamente he encontrado muchas en mi camino yo siempre los llamo "ángeles", seres que tienden aún sin saberlo su mano y te salvan hasta la vida, lo que ocurre es que desgraciadamente a esos se les premia menos que a los poderosos y a los necios. Así es difícil que crezcamos como conjunto. Echo de menos la interactuación, la unión... Y de más el individualismo aplastante. Y por supuesto en lo más personal, la salud. Qué gran verdad que uno no la valora hasta que no le falta... Como al agua del grifo, vaya.
- ¿Qué te apasiona?
El amor y la creatividad, la búsqueda, la magia... Y el mar. Sin amor, del tipo que sea, nada tiene demasiado sentido. Y la creatividad en cualquiera de sus manifestaciones es una gozada, una válvula de escape y una manera de permanecer a la vez, de contar historias aunque sean muy pequeñas pues todas juntas nos definen. Al crear siento que aporto mi pequeño granito de arena al legado de la humanidad, a los acontecimientos; tambíén es una fórmula para buscar respuestas aunque no siempre se encuentren, y una conexión directa con los momentos mágicos de la existencia. Abrirse al "solo sé que no sé nada", no creerse en posesión de verdades absolutas, no juzgar en la medida de lo posible, dejar que las cosas transcurran... Vivir (aunque algunos no lo crean viendo lo que dibujo o escribo, jajajaja)... Y mi pasión más irracional esa masa de agua maravillosa, azul, viva, que tengo la suerte de llevar por nombre, que ha sido y es mi refugio, mi casa, mi inspiración... Por ello empezaron a llamarme Sirena, más concretamente Sirena Des-Terrada (es el apodo que más me gusta)... Nunca me autodenominé así, la verdad, incluso al principio me daba algo de coraje, jajajaja, pero ahora es un piropo bien hermoso para mi, significa tantas cosas...
- ¿Te consideras una persona libre?
Difícil responder a eso (sonrisa). Básicamente sí, sí en mi interior, sí gracias a las personas que me rodéan actualmente, sí a la hora de expresarme u opinar, pero en el conjunto de la bolita azul que habitamos cada vez un poco menos. Tiendo a ser un poco "conspiranóica", a veces creo que "Matrix" existe y que es difícil despertar de ese sueño. La sociedad, los que están arriba no se sabe dónde manejando los hilos nos tienen bien sujetos. Y de manera más personal... Bueno, esclava de mis propias circunstancias en lo referente a la salud, pero sobre este tema podría estar hablando horas y poco bueno.
- ¿Te asusta el paso del tiempo?
Un poco sí, sobre todo ahora a las puertas de los 40, jajajajaja, pero nunca volvería atrás, el tiempo nos quita juventud pero sólo la física, me quedo como estoy que mi trabajo me ha costado aprender lo que sé. El tiempo es importante en nuestras vidas porque lo hemos inventado nosotros y porque sólo podemos medirlo, no controlarlo. Creo que lo que más nos asusta es la muerte, y más que la muerte el desaparecer, aunque parezca mentira teniendo en cuenta los tiempos que corren y lo igual que esto parece darnos en general con respecto a nosotros mismos y las generaciones venideras, porque en concreto se hace lo inimaginable para seguir siendo jóvenes físicamente hasta la obsesión, cuestión que, salvando excepciones, me parece enfermiza, un producto más de la vanidad humana.
- ¿Cuándo te diste cuenta de tu aficción a la pintura y qué fue lo primero que dibujaste?
No puedo recordar mi primer dibujo... Imposible, era muy niña, aunque sí puedo decirte que mis temáticas preferidas y estilo básicos no han variado mucho desde entonces por los primeros dibujos que conservo. Mi primer óleo sí puedo decirte que cuál fue: una mujer con alas de mariposa, estaba sentada, el fondo torpe y amarillo. Se lo regalé a un amigo que desgraciadamente ya no está entre nosotros. Yo tendría 13 ó 14 años, mi padre me regaló una caja de pinturas, paleta y caballete, los primeros. Luego vinieron más, y más pintaba cuanto más duro era el trabajo en la calle, como un desahogo. Con la Creatividad y el Diseño Gráfico, los que fueron siempre mi profesión, pude ir soltando cada vez más las alas, no me gustaba la Publicidad, la verdad (su esencia más bien, el concepto, el uso... Y cuanto más te metes en ese mundo, menos, al menos eso me pasa a mi. Como algo a estudiar y desde el punto de vista psicológico es un tema apasionante sin duda), pero sentía auténtica vocación por mi trabajo como creativa y diseñadora gráfica y eso compensaba las horas y horas trabajando en los estudios y agencias en las que estuve, sólo que provocaba grandes paradas en mi creatividad personal, aún así no puedo quejarme, tuve la suerte de trabajar siempre (o casi) en lo que me gustaba (menos cuando me dedicaba a diseñar bolsas de roscos y bollería industrial, jajajaja). A veces, mi propia creatividad, quedaba enterrada un tiempo y otras volvía a nacerme como una auténtica necesidad estuviera lo cansada que estuviera. Nunca pinté para ganarme la vida, aunque he expuesto y vendido cosas, y tampoco me he movido en este tipo de círculos (soy más bien tímida, no suelen gustarme), además salvando alguna clase a la que he asistido "por la puerta de atrás" soy autodidacta. Luego, a través del Diseño Gráfico pude conocer la infografía, una técnica que utilizo mucho y que me apasiona, aún no está lo suficientemente reconocida, la gente (o mucha gente), desgraciadamente suele pensar que si hay un ordenador de por medio no hay arte, yo siempre digo que sin arte no hay ordenador o herramienta que valga.
- ¿Por qué comenzaste escribiendo en un blog y desde hace cuánto tiempo? Comencé en julio de 2006 con "Diario de Días Raros", un año después de que me diagnosticaran una enfermedad crónica en los ojos: uveítis. Mi vida cambió completamente y aún tendrían que pasar muchas cosas más que todavía ignoraba. Si he de ser sincera el único blog del que había escuchado hablar era el de "Betty la fea" (jajajajajaja, cuando aún veía televisión), y no sé, me puse a indagar y di con Blogger... Y todo comenzó con "Diario de Días Raros". Al principio fue un puro desahogo, necesitaba contar cómo me sentía y como no conocía a ningún compañeto internauta era como lanzar botellas con un mensaje dentro a un mar desconocido, como poder gritar pensando a la vez que nadie iba a escucharte. Poco a poco fui conociendo otros blogs, otras personas, otras posibilidades y de pronto se abrió ante mi lo que durante todos estos años ha sido mi salvavidas. Un modo de "seguir un poco en activo", de expresarme, de sentirme útil, de aprender, de compartir, de conocer... Una casa, un trozo de mi vida. Un álbum de fotos y recuerdos como alguna vez te comenté. Por otra parte tampoco sabía cómo iba a quedar mi situación laboral y económica así que abrí y enlacé otros blogs con dibujos, pinturas, con todo aquello que sabía y aún podía hacer dadas mis circunstancias. Y como en esta vida no hay mal que por bien no venga a través de este medio comencé a desarrollar plenamente todo lo que llevaba dentro en el aspecto creativo de verdad por primera vez, a hacer cosas que antes no podía, también a escribir, a opinar, y cada entrada me provocaba una imagen nueva y cada una de vuestras respuestas una nueva entrada... Cuando me quise dar cuenta habían pasado cuatro años. Entre todas las pèrsonas maravillosas que he ido encontrando por el camino algunas consiguieron que abriera puertas de mi interior que llevaban años cerradas y Mar renació con todos sus ángeles y fantasmas hasta convertirse en la que ahora conoces. Empecé con un pseudónimo, Ariam Ram, que poco a poco fue quedando atrás. Dejé de tener temor o recelo a mostrar mi nombre o mi imagen... Hasta conseguí, en 2009, exponer por primera vez las infografías que habían ido naciendo a lo largo de toda esta etapa, fue un gran logro personal que no esperaba pues todas eran producto de una necesidad personal y no estaban tratadas con el mimo profesional que estas cosas requieren, también he tenido la oportunidad de colaborar (a mi ritmo dadas mis circunstancias) con proyecyos y personas magníficas, a hacer cosas con las que siempre soñé y nunca pude. Aunque en ese sentido de nuevo he tenido que parar. El cuerpo manda. Así que muy a mi pesar publico menos. Y ya, ese mismo año, 2009, "Diario de Días Raros" cobró al fin más que sentido sirviendo de puente a un encuentro personal ansiado desde hacía décadas, una de esas cosas mágicas e inexplicables. Usar mi propio nombre, ser quien era sin tapujos tuvo una preciosa consecuencia, a través de los guijarros que ignorante de lo que me esperaba fui dejando en las páginas de ese cuaderno virtual pudo encontrarme el que ahora es mi compañero tras 20 años separados... Así que la magia, la esperanza, la persecución de los sueños no es para mi sólo una pasión, ya es una doctrina. Es por ello (entre otras cosas) que mi querido Diario dejó de tener sentido como tal, los días raros se convirtieron en reales y hermosos. El puente se había cruzado, mi profecía personal se había cumplido. En octubre de 2010 creé (no sin esfuerzo) "Lo primero es mi nombre" como un punto y seguido porque cierta melancolía y carencia ya no cabía en mi vida y necesitaba una renovación. "Diario de Días raros" sigue abierto y gracias a vosotros también vivo, pero todas mis nuevas entradas están en "Lo primero es mi nombre", fue duro dejar un poco atrás a un hijo tan alimentado de tanto, pero necesario y bonito también.
- Y por último ¿qué cosas no escribirías en un blog?
Ufffff, creo que lo he escrito todo (o casi todo), pero sobre mi. Nunca utilizaría fotos o citaría nombres de nadie sin consentimiento. Eso nunca. Lo más íntimo tampoco aunque cuando uno es aficionado a la escritura no es difícil que se te escapen secretos y vivencias propias entre lineas. Me llegué (y me llego) a desahogar tanto en mis escritos e ilustraciones, a ser tan yo que tuve que plantearme el cortarme un poco. Gracias a Dios no he tenido apenas malas experiencias y en mi casa virtual siempre han reinado la libertad y el respeto. Eso sí, aunque ojalá viviéramos en un mundo en el que pudiera hacerse sin miedo, nunca he dado más datos que mi nombre, mi imagen y mi correo electrónico. El mundo virtual como todo tiene su cara y su cruz.
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Finalmente y si lo crees conveniente, aprovecho esta oportunidad que me has dado para hacer alusión a dos temas que suelen rondarme la cabeza en los últimos tiempos: El primero que espero que esta bella forma de comunicación que son los blogs no acabe desapareciendo por causa de las nuevas redes sociales y la velocidad con la funcionan, nos empujan y aturullan. El ellas todo es efímero aunque tengan sus ventajas y veo como muchos compañeros tristemente para mí, abandonan sus bitácoras... Quizás peque de anticuada... O tenga miedo a lo nuevo y desconocido. Y el segundo la extrañeza y respeto que siento ante los blogs de compañeros, de amigos que dejaron de estar entre nosotros y que siguen vivos navegando por el ciberespacio, alimentándose de quienes llegan una noche, como a todos nos ha pasado alguna vez, buscando un refugio en las palabras ajenas, un lugar en el que consolarse o sentirse menos solos y que sin darse cuenta dejan su huella, sus pensamientos, a seres que nunca le responderán, pero creo que de alguna manera, nos los siguen leyendo. Quiero dejar con mis palabras un recuerdo para ellos. Gracias infinitas María, gracias por ser tan inmensamente bella y generosa, por darme esta oportunidad en esta tu casa a la que sabes admiro y acudo siempre que puedo. Me has dado una gran alegría. Eres un ser excepcional. Mar Cantón.
Gracias, a ti, Océano Mar, por haberme dado la oportunidad de conocer un poco más a la gran persona que eres, y por haber compartido con todos mis lectores la sinceridad de tus respuestas, ha sido para mí un honor tenerte aquí en mi blog. Un beso.






