
Cada blog es un mundo diferente, y cada autor lo dedica a distintos fines, unos escriben poesías, otros narran historias, otros tratan de humor, otros cuentan sus experiencias y vivencias personales, otros comparten imágenes, otros se desahogan o gritan, otros hablan de política, otros meditan, otros vuelan con sus sueños, otros escriben desde la sensualidad, y detrás de todo ello, hay alguién que es el autor que alimenta cada día su blog, desnudándose desde su interior, libre de perjuicios y miedos, cada uno con su propia personalidad, su mundo, su vida, su cara, sus manos, sus ojos, su cuerpo y su aspecto exterior.
Cuando visito cada blog, desde las letras voy percibiendo el mundo interior de cada autor, y si acaso comparte fotografía en su perfil, puedo partir de una leve idea de cómo puede ser su aspecto exterior, y si no hay fotografía porque la que tiene, -como yo-, es otra distinta, pues me imagino desde mi visión, su cara y su aspecto exterior, aunque luego nada tenga que ver con la realidad de lo que he imaginado.
En el mundo de internet, concretamente, en el caso de los blogs, es muy corriente idealizar a sus autores, otorgándoles a quiénes leemos cualidades en su personalidad e imagen inventadas, condimentándolas desde nuestra perspectiva e imaginación.
Por lo que, al idealizar a través de internet a los demás, no estamos viendo la realidad de cómo puede llegar a ser la persona que puede estar detrás de cada blog, y puede ocurrir que cuando se han llegado a conocer en vivo y en directo, se han sentido frustradas, porque nada tenía que ver con lo que se imaginaban.
